La memoria no es perfecta, se construye cada vez que involuntariamente se evoca a un recuerdo, los recuerdos se mezclan entre las historias contadas y las experiencias personales, finalizando con las emociones que influyen el contexto.
En este instante capturado mi corazón dibuja el territorio que me vio crecer, sembrando la sierra norte del Estado de Puebla hasta lo más profundo de mi ser. Por qué este pueblo, transcendió de la inundación de la cuenca de agua y se transformó hasta las montañas que hoy le permiten brillar en lo alto y abrazar el lugar del que nació, añorando un pasado del pueblo original que fue convertido en presa y que la única manera de observar sus ruinas es en tiempo de sequía, cuando la naturaleza grita la necesidad del vital líquido.
Las raíces náhuatl y totonaca dan un testimonio de identidad regional desde 1902 de lo que fue, lo que es y lo que podría haber sido.
Nemi - vivir, Caxitl - cajete, Atl - agua.

