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Esta imagen nace de una necesidad profunda: darle forma al renacer.

 

Crear un testimonio visual de que es posible florecer, en el terreno más árido incluso después del fuego.


“La flor en la cicatriz de Xitle” es una intervención artística aérea realizada en el cráter del volcán Xitle, símbolo geológico de destrucción, pero también de transformación. Un lugar donde la lava dejó cicatrices eternas, que hoy se convierten en el escenario perfecto para contar otra historia: la del cuerpo que también fue herido, pero eligió volver a la vida.

 

En el centro de la toma yace una mujer, envuelta en un lienzo de tela rosa.

 

Esa mujer es una amiga mía, sobreviviente de cáncer de mama. Ella ha pasado por la experiencia más temida, ha sentido el cuerpo quebrarse, ha conocido la fragilidad y la oscuridad, y aun así ha elegido permanecer, reconstruirse y respirar. Su figura en el centro del cráter no representa la derrota, sino la victoria silenciosa de quienes renacen desde sus propias cenizas.

 

El color rosa que la envuelve no es un gesto estético, sino un símbolo poderoso: el moño rosa como emblema de lucha, memoria y amor. Desde el aire, dibujé un camino simbólico con un moño en el suelo volcánico, uniendo el cuerpo y la tierra, la herida y la sanación, el dolor y la esperanza.

 

El volcán Xitle fue testigo, hace siglos, de una erupción que arrasó con todo. Sus grietas y cicatrices se asemejan a las del alma humana. Pero también, como el cuerpo de muchas mujeres, aprendió a transformar la destrucción en una nueva piel. Por eso este espacio no es solo un sitio geográfico: es un altar de renacimiento, una herida abierta que ha sido convertida en paisaje.


La flor - ella - no es débil. No es pasiva. No es símbolo de fragilidad.

 

Es símbolo de la delicadeza valiente, de la piel que sigue latiendo.

 

Es una flor que eligió brotar justo en la grieta, justo en la cicatriz.

 

La fotografía fue capturada con dron en vuelo lento y contemplativo, utilizando la altura como símbolo de una mirada que no juzga, sino que abraza. Como si desde el cielo se pudiera entender mejor el mapa emocional que hay en la tierra.

 

Como si el paisaje, el cuerpo y el alma hablaran el mismo idioma.


“La flor en la cicatriz de Xitle” invita a reflexionar sobre aquello que queda
después del dolor. Sobre la belleza que no viene de la perfección, sino de las marcas que contamos con dignidad. Es un homenaje visual a todas las mujeres que caminan con cicatrices invisibles, a las que florecieron en silencio, a las que ya no están, y a las que aún luchan cada día.


Esta obra no busca representar el cáncer desde el drama o la pérdida, sino desde la fuerza transformadora de la vida. Desde el poder de habitar el cuerpo con orgullo.

 

Desde el coraje de abrazar las grietas como parte del camino. Desde el gesto simple pero inmenso de acostarse sobre la tierra, cerrar los ojos y sentirse viva.

La flor en la cicatriz de Xitle

$10,400.00Precio
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  • “Soy Stephanie Pérez. Turistologa, Event Planner y dronera. El arte y el vuelo de dron me han acompañado en mi camino de sanación.

    Desde el bosque hasta la ciudad, aprendo a transformar mis batallas en imágenes que hablan de resiliencia, amor y esperanza.

    Mis fotografías son un puente entre la emoción y la memoria, un recordatorio de que siempre podemos volver a florecer. Volar me permite soñar y crear. Aspiro a compartir a través de mi alma viajera lo que descubro en la naturaleza y en los cielos: un espejo de lo que habita en nuestro interior. Es mi manera de honrar la vida misma con calma, con alma y con vida.”


    Portafolio y redes sociales:

  • 26 de agosto 2025. Volcán Xitle. CDMX, México

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